01Reuniones muy técnicas y sin acuerdos claros
El nivel de detalle que exigía el proveedor era muy alto para una organización sin especialistas en este software: cada sesión terminaba con más dudas que acuerdos y sin próximos pasos definidos.
Consultoría y acompañamiento técnico para la implementación de un software especializado.
Una empresa del sector energía adquirió una suite especializada de un fabricante internacional para un proyecto técnico clave, pero no contaba con un equipo dedicado a la puesta en marcha de este tipo de software, y buena parte de la documentación del proveedor estaba en inglés. Entramos como su equipo técnico externo: especificamos y configuramos el servidor, montamos la base de datos corporativa en sitio, instalamos el software en las estaciones de trabajo y convertimos cada reunión con el fabricante en un reporte claro para cualquier persona de la organización. En menos de dos semanas el entorno estaba operativo y el proyecto pudo arrancar.

El cliente tenía la licencia y el proyecto encima, pero las reuniones técnicas con el proveedor internacional resultaban incomprensibles y la implementación no avanzaba. Necesitaba un aliado externo de confianza que participara en esas reuniones, tomara las decisiones técnicas y devolviera claridad.
El nivel de detalle que exigía el proveedor era muy alto para una organización sin especialistas en este software: cada sesión terminaba con más dudas que acuerdos y sin próximos pasos definidos.
El fabricante enviaba representantes que hablaban español, pero buena parte de la documentación técnica —manuales de instalación, especificaciones— estaba solo en inglés, y el software mismo mostraba mensajes en ese idioma.
La empresa no contaba con un equipo dedicado a la puesta en marcha de este tipo de software: alguien tenía que definir los equipos de cómputo, montar la base de datos e instalar el sistema en cada estación.
El software ya estaba pagado y el proyecto no podía comenzar hasta que el entorno estuviera listo: cada semana de demora costaba dinero y tiempo.
Coordinamos cada reunión técnica con el fabricante, cuyos representantes hablaban español, e interpretamos la documentación en inglés que sostenía esas conversaciones: definimos requerimientos, reportamos y dimos seguimiento a cada falla, y gestionamos con el proveedor la activación de las licencias.
Definimos el equipo a comprar según lo que la suite realmente requería, lo configuramos y montamos la base de datos corporativa en sitio, en las instalaciones del cliente y sin depender de servicios en la nube de terceros.
Instalamos el software en el servidor y en las estaciones de los ingenieros, conectadas al repositorio central de datos técnicos, y resolvimos los detalles finos: requisitos del sistema operativo, configuración, comunicación entre equipos y permisos de acceso a la información.
Dejamos un reporte claro después de cada reunión y capacitamos a un referente interno, para que el equipo de tecnología del cliente quedara a cargo de la operación y el mantenimiento del servidor.
Asumimos la parte técnica de la puesta en marcha: definimos la infraestructura, la montamos, instalamos el software y llevamos la relación con el fabricante. Al cerrar, entregamos el entorno documentado al equipo de tecnología del cliente para que lo opere por su cuenta.
Cuéntanos tu caso y te respondemos con una propuesta concreta: qué haríamos, en cuánto tiempo y con qué alcance.